- Hidrátate bien: El agua es esencial para el rendimiento y la recuperación muscular. Bebe al menos 2 litros de agua al día y aumenta el consumo en días de entrenamiento intenso.
- Incluye proteínas de calidad: Ayudan a la reparación muscular y mantienen la energía. Fuentes recomendadas: pollo, pescado, huevos, legumbres y frutos secos.
- Prioriza carbohidratos complejos: Aportan energía sostenida para tu entrenamiento. Opta por avena, arroz integral, quinoa y batatas en lugar de azúcares refinados.
- Consume grasas saludables: Favorecen la función articular y el bienestar general. Incorpora aguacate, frutos secos, aceite de oliva y pescados grasos como el salmón.
Mantener una alimentación equilibrada potenciará los beneficios de tu práctica en Fisiopilates, ayudándote a alcanzar tus objetivos de salud y movimiento.